Jean-Philippe Rameau

Pièces de clavecin

Michel Kiener
 
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harmonia mundi

apenado, ahora comentario de Luc Breton disponibles solamente in francés i inglés.

 

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Selección a partir del texto integral (CD texto):

Jean-Philippe Rameau
Su Música para Clave
Los Tres Libros para Clave

 

Michel Kiener      

Michel Kiener nació en Ginebra. Emprende simultáneamente los estudios de piano y clave en el Conservatorio de Música de su cuidad natal, donde obtiene el premio de virtuosidad en ambos instrumentos. Poco después, se perfecciona en Amsterdam bajo la tutela de Anneke Uittenbosch y Gustav Leonhardt. Fue laureado en el Concurso Internacional de Clave de Brujas en 1977. Desde entonces, enseña regularmente en el Conservatorio de Música de Ginebra.

Su formación paralela de pianista y clavecinista lo induce desde muy temprano a abordar la interpretación del repertorio preclásico y clásico en el pianoforte del siglo XVIII y XIX e, incluso, en el clavicordio.

Su eclecticismo y su pasión por la música de cámara lo condujeron a compartir las tablas con eminentes artistas de distintas generaciones, tales como Pierre Fournier, Christophe Coin, Roel Dieltiens, Christine Busch, Jaap Schröder, Erich Höbarth, Sigiswald Kuijken, Ryo Terakado, Raphael Oleg, Gustav Leonhardt, Pierre Hantaï, Jan de Winne, Alexei Ogrintchouk, Sergio Azzolini ; los cantantes Marta Almajano, Jennifer Smith, Guillemette Laurens, François Le Roux ; lo mismo que con los cuartetos Kuijken y Mosaïques. Como solista, ha colaborado con los grupos Il Giardino Armonico, l’Ensemble Il Gardellino, los Solistas de Moscú, así como con las orquestas de la Suisse Romande, de la Fundation Gulbenkian, de Cámara de Münich y de Württenberg.

Jean-Philippe Rameau  ^^top^^

Hijo de un organista en Dijon, Jean-Philippe Rameau (1683-1764) recibe de su padre su única instrucción musical conocida. Luego de un breve paso por Italia y de una pasantía como organista en Clermont-Ferrand, realiza su primer viaje a París en 1706 ; en esta época publica su primer libro de piezas para clave a la edad de veintitrés años. Poco después, sucede a su padre en Notre Dame de Dijon y más tarde ocupa un puesto de organista en Lyon. En 1715 retoma su antiguo puesto en Clermont-Ferrand donde escribe su Traité de l’Harmonie (Tratado de la Armonía), que publicará en 1722.

A los 40 años, en 1723, retorna a París. Si bien es reconocido como teórico, sabio y filósofo, es completamente ignorado como compositor. A su vez, su caracter acerbo y solitario lo revela inepto para la vida de la corte. Es recién cuando se consagra enteramente a la composición de óperas, después de los 50 años, que comienza a ser conocido por el público parisino. A partir de este momento se verá involucrado en numerosas querellas, asediado por sus detractores que lo acusan de innovador.

Ninguna otra personalidad musical podría ser más estrachamente vinculada con el pensamiento del  Iluminismo Francés de siglo XVIII, ni nadie podría encarnar más concretamente su caracter intelectual. En una época en que la Naturaleza era cocebida según un orden racional y principios mecánicos, el máximo logro de Rameau es el de haber expuesto el empirismo de la práctica musical a través de un principio natural, que constituye un modelo cartesiano : el bajo fundamental.

! Ni razón pura, ni experiencia auditiva pura ! Rameau nos demuestra que su « método » es una verdadera dialéctica teórico-práctica. Concibe la música como un objeto empírico y, a través del análisis del fenómeno práctico, descubre constantes y formula hipótesis para explicarlas : bajo fundamental, sonido fundamental generador, la séptima como fuente de toda disonancia, progresión fundamental de la quinta…

? Podría un filósofo que diserta tan admirablemente sobre tales principios ser capaz de crear música práctica ?

La música de Rameau transparenta su preocupación por la armonía y sus principios naturales básicos. Por ende, sus melodías se hallan subordinadas a las progresiones armónicas.

Su Música para Clave  ^^top^^

La nueva virtuosidad que Rameau impone al teclado depende no sólo de nuevos recursos técnicos, que a veces considera de su propia invención, sino también de efectos orquestales y colorísticos que exceden ampliamente las facultades inherentes al clave. Profundamente compenetrado con la estética francesa, concibe la música en términos de ballet de cour, de ópera y otras representaciones extramusicales.

La originalidad de Rameau con respecto a otros  compositores de su época, evidente sobre todo en su segundo y tercer libro, reside en considerar el clave como un instrumento capaz de producir sonidos prolongados y en tratar de extender sus límites al máximo.

La mayoría de las composiciones de Rameau para clave, a excepción de algunas piezas originalmente escritas para pequeños grupos y luego transcriptas para clave solo, provienen de su período de anonimato, es decir, antes de la puesta en escena de su primera ópera en 1733. El clave es para Rameau el crisol experimental donde realiza la alquimia de los recursos técnicos y expresivos de su lenguaje musical. Ante el inmenso volumen de la producción de Rameau en el campo de la ópera, motetes y cantatas, sus piezas para clave podrían parecer un legado insignificante. Sin embargo, estas piezas reflejan la grandeza del poder dramático deplegado por Rameau en sus óperas. 

A comienzos del siglo XVIII existían en Francia dos tipos principales de composiciones para clave : las piezas de danza, evocaciones del placer de la danza cuyo único objetivo era el divertimento, y la piezas de carácter, pintura musical cuyo interés extramusical consistía en evocar personas, objetos, eventos o situaciones. La división no era estricta ; así, frecuentemente piezas de danza llevaban nombres o títulos alusivos, y piezas de carácter eran escritas en ritmo de danza.

 

Los Tres Libros para Clave  ^^top^^

CD1

El primer libro de piezas para clave (Premier livre de pièces de clavecin) (1706) está más bien vinculado al pasado y se sitúa en la frontera de una tradición: el reinado de la suite en Francia. No contiene ninguna pieza de caracter, sino sólamente piezas de danza de las cuales ninguna lleva nombre. Se abre con una reminiscencia del pasado : un Prelude non mesuré (Preludio no medido), un  tipo de preludio en estilo de toccata creado por Louis Couperin, que imita las improvisaciones de los laudistas. La estructura de las composiciones de este libro es menos desarrollada que en los libros posteriores, pero la personalidad de Rameau ya se vislumbra en el carácter dramático de ciertas piezas.  

1 - Prélude -  compuesto en dos partes, una primera no medida y otra en metro 12/8 a la manera de una giga a la italiana (con notas de igual valor).

2 - Allemande -  de movimiento grave, por su notación en semicorcheas y su carácter dramático.

3 - 2a Allemande - derivada de la precedente, pero de carácter más ligero dado por su notación en corcheas.

4 - Courante - en estilo luthé. Parecería anunciar las piezas análogas del tercer libro.

5 - Gigue - recorre audazmente toda la extensión del teclado. En los diez últimos compases se oyen ecos del Prélude matizados con un lirismo refinado.

6 - Sarabande - de carácter esencialmente melódico, contrasta con la segunda, que es más rítmica, a la manera de un encadenamiento allemande – courante.

7 - 2e Sarabande - contrariamente a las dos Allemandes, las dos Sarabandes no tienen relación temática ; la segunda es majestuosa y a predominancia rítmica dada por su notación con puntillo a la francesa.

8 - Vénitienne - revela su filiación « ramoniana » en su segunda sección.  Girdlestone reconoce  en ella un carácter que la vincula con la barcarola, y sugiere un tempo moderato con el fin de reproducir fielmente el aire cantabile de las canciones de gondolieri.

9 - Gavotte - posee el estilo personalísimo de Rameau, y constituye el primer esbozo de La Livri (Pièces de Clavecin en Concert).

10 - Menuet - al igual que las Sarabandes, es una reminiscencia del pasado que no refleja aún al Rameau maduro del segundo y tercer libro.

El segundo libro de piezas para clave, titulado Pièces de Clavecin (Piezas para Clave) fue publicado en 1724 (reeditado en 1731), un año después del retorno de Rameau a París. Con 40 años de edad, para entonces había ya escrito varios motetes y cantatas profanas así como el Traité de l’Harmonie (Tratado de la Armonía). Hacia esta época, la forma suite había sido abandonada ; sin embargo, Rameau continúa agrupando sus piezas por tonalidad, diez en MI y diez en RE. A partir de ahora, las piezas para clave de Rameau irán reapareciendo en sus óperas ; sin duda, algunas de estas piezas provenían de versiones previas escritas para el Théâtre de la Foire (Teatro de Variedades). Las piezas se reparten entre dos formas : la forma binaria típica de danza y la forma rondó.

Suite en MI

11 & 12 - Allemande y Courante - ambas de forma binaria, son bastante conservadoras en cuanto a su estructura y estilo, y se aproximan a sus análogas del primer libro.

13 - Gigue en Rondeau - en dos coplas, como la mayoría de los rondós de Rameau.

14 - 2a Gigue en rondeau - en tres coplas, ambas son gigas a la italiana, escritas con igualdad en los valores rítmicos.

15 - Le Rappel des Oiseaux (El Llamamiento de los Pájaros) - primera pieza de carácter de Rameau. El efecto descriptivo del salto de cuarta ascendente, que evoca el sonido del clarín, constituye el motivo del llamamiento. Rameau confiere un efecto colorista a la pieza a través de la prolongación de las armonías, haciendo esperar la resolución.

16 - 1°, 2° Rigaudon y Double - danza típicamente francesa, introducida en las suites orquestales de los ballets de cour por Lully. Una cierta simplicidad estructural y estilística las vincula con las piezas del primer libro.

17 - Musette en Rondeau - "musette" implica imitación de la cornamuza. Se trata de una pieza de carácter bucólico igualmente introducida en la suite por Lully. Esta pieza, escrita en tres coplas, fue posteriormente reducida a dos cuando Rameau la reutilizó en el acto III de Les Fêtes d'Hébé.

18 - Tambourin (Tamboril) - de factura unitaria, prácticamente  monotemática. Luego de la tercera copla, el estribillo reaparece ligeramente modificado. Esta pieza se encontrará también en el acto III de Les Fêtes d'Hébé.

19 - La Villageoise (La Aldeana) - título de carácter muy frecuente, así como su contraparte La Paysanne (La Paisana). Su porte es alegre y ligero, casi con ternura ; y tiene unidad temática entre el estribillo y los coplas.

 

Suite en RÉ

20 - Les Tendres Plaintes (Los Tiernos Lamentos) -  título de carácter muy frecuente. Indica en sí el afecto y el tempo de la pieza. En ella Rameau cede a la calma y a la contemplación meditativa. Esta composición reaparecerá como Air tendre en rondeau en el acto I de Zoroastre, aria de Amélite.

21 - Les Niais de Sologne et Doubles (Los Necios de Sologne) - tema con variaciones. Tiene un aire campesino por su bajo zumbón y su melodía que imita la vielle à roue. Es una evocación musical del proverbio : « Necio de Sologne que sólo se equivoca para su provecho ». Se decía que los solonienses (provenientes de Sologne, una región pantanosa al sur de París) tenían aspecto y maneras necias ; que tenían un aire estúpido y atontado, pero que, sin embargo, eran astutos y de un juicio muy agudo. Esta pieza fue reutilizada por Rameau en el acto III de Dardanus.

22 - Les Soupirs (Los Suspiros) - pieza de carácter, descriptiva de los suspiros representados por corcheas sincopadas y un ornamento llamado suspensión, que obliga a la nota que lo lleva a entrar con retraso respecto del bajo, haciéndose desear, esperar. Sobre notas largas, el efecto se halla aún intensificado por un trino.

23 - La Joyeuse (La Alegre) - pieza de carácter. EL título sugiere su tempo.

24 - La Follette (La Loquilla) -  pieza de carácter. Se trata de una giga a la italiana (en notas iguales). Los mordentes  prolongados alternados entre mano izquierda y derecha podrían hacer alusión a la locura.

25 - L'Entretien des Muses (El Coloquio de las Musas) - pieza descriptiva, muy lírica, que refleja la pintura de Watteau. Dada su escritura, las dos manos permanecen próximas en la parte del teclado donde se encuentra el registro suave del clave. Su aire calmo evoca lo que sería la conversación de las Musas en su morada. Esta pieza fue ulteriormente introducida por Rameau en el acto II de la ópera Les Fêtes d'Hébé.

26 - Les Tourbillons (Los Torbellinos) - pieza descritiva de « los remolinos de polvo agitados por los fuertes vientos » - dice Rameau en una carta a Houdar de la Motte. Se trata de una verdadera pieza de virtuosidad en la que los roulements (escalas realizadas entre las dos manos con pasaje de una sobre otra, que Rameau  llama « batteries ») recorren más de dos octavas.

27 - Les Cyclopes (Los Cíclopes) -  pieza descriptiva que evoca a los dioses forjadores del rayo. De carácter teatral, a veces eruptivo, anticipa los grandes cataclismos de las Tragédies Lyriques. Sus saltos de 13a hacen de esta pieza una verdadera representante de la nueva virtuosidad que Rameau exige del clave. Aparecen aquí dos formas particulares de « batteries » : en una, las dos manos se alternan a la manera de los palillos de un tambor ; en la otra, la mano izquierda pasa por sobre la derecha. A propósito de esta última, Rameau alardea ingenuamente de su invento, ignorando que Scarlatti las había creado independientemente.

28 - Le Lardon (El Tocino) -  pieza descriptiva (culinaria). Los dedos de la mano izquierda se perfilan entre los acordes de la mano derecha como si fueran lonjas de tocino. Se trata de una pieza de poca envergadura comparada con las piezas virtuosas o las profundamente meditativas.

29 - La Boiteuse (La Coja) - pieza descriptiva. El ritmo de la mano izquierda (negra, corchea) sugiere la  cojera.

CD-2

El tercer libro de Rameau, titulado Nouvelles Suites de Pièces de Clavecin (Nuevas Suites de piezas para Clave), contiene piezas de mayor envergadura, que revelan pasiones más intensas que las de los otros dos libros ; éstas se hallan « entre las más grandes », según Girdlestone. En este libro se evidencia un progreso hacia la plenitud armónica. La textura en acordes repetidos o en arpegios viene a reforzar la armonía y su carácter generador. La escritura se acerca a la del moderno piano-forte, en la cual el contrapunto está prácticamente desterrado.

 

1 - Allemande - moldeada sobre las Allemandes del primer libro. Tiene el carácter grave de la primera ; sin embargo, ostenta todo el color dramático propio del Rameau maduro de este tercer libro. 

2 - Courante - en LA menor, presenta una majestuosidad que emerge de la combinación perfecta de habilidad artística y fuerza emocional. Mezcla de virtuosidad y racionalismo, su magia reside en la multiplicidad de ritmos sumultáneos de escalas que fluyen, de arpegios que brincan, de notas largas de sostén sobre los cuales el motivo, siempre incisivo, es omnipresente. 

3 - Sarabande - revela una pasión más intensa que las del primer libro. Tiene reminiscencias en el aria Tristes Apprêts de Castor et Pollux, y fue insertada por Rameau en el acto III de Zoroastre.

4 - Les Trois Mains (Las Tres Manos) -  pieza descriptiva. La extensión del registro empleado (cuatro octavas y media), el cruce de las manos y los saltos de un extremo al otro del teclado, dan la ilusión de que tres manos intervienen en la ejecución.

5 - Fanfarinette - pieza de carácter. Es una alusión probable a Fanfan la Tulipe (héroe legendario de una canción popular de la cultura francófona. Se trata de un soldado francés que ama las mujeres y el vino tanto como la gloria, y que está siempre listo para defender las causas que considera justas) o a « fanfarrona » ( ?). La escritura musical (figura repetida de tres corcheas con un trino sobre la central) podría, asimismo, aludir al toque de fanfarrias. En este caso, sería una pequeña fanfarria que precede a la gran fanfarria de La Triomphante.

6 - La Triomphante (La Triunfante) -  pieza de carácter. Los arpegios y los saltos de octava, culminados con un trino y cadencia, evocan los temas de fanfarrias.

7 - Gavotte y seis doubles - junto con Les Niais de Sologne del segundo libro, son las únicas variaciones en toda la obra para clave de Rameau. El tema refleja la música de laúd. Aparecen aquí, por primera vez en Rameau, recursos sacados del nuevo estilo orquestal de concerto (escalas rápidas a la manera de « tiradas » antes de las cadencias).  La sucesión de las dos manos en imitación a lo largo de casi todo el  teclado en la 4a double, constituye una figura nueva, típicamente rococó.

Suite en SOL

8 - Les Tricotets (Los Entretejidos) - pieza descriptiva. Alude a la danza así llamada por los movimientos rápidos de los pies, imitados aquí por las manos, que « tejen » (el efecto visual de la partitura no deja dudas al respecto).

9 - L’Indifférente (La Indiferente) - título de carácter muy frecuente. El Indierente era un personaje del  Théâtre de la Foire (Teatro de Variedades). Esta pieza habría tenido como origen una primera versión teatral. Recuerda el aspecto soñador y superfluo del cuadro El Indiferente de Watteau.

10 - Dos Menuets - el primero fue retomado en el prólogo de Castor et Pollux.

11 - La Poule (La Gallina) - es, en principio, una pieza monotemática. Se compone de pequeños motivos que representan el cloqueo, en una clara intención de Rameau de transcribir el sonido de la Naturaleza. Una torpeza de parte de Rameau : la inscripción  co co co co co co co daï  debajo de las notas que forman el motivo del cloqueo, podría hacer créer en la búsqueda de un efecto irrisorio. Nada sería más impertinente que pensar en una burla superflua, pues el desarrollo de la célula inicial demuestra, a través del juego sutíl de tensión-relajación, la seriedad dramática de la pieza. El tema del cloqueo, que completa su armonía por oleadas, de manera típicamente « ramoniana », reaparece con la indicación fort luego de cada episodio climático. De este modo, hace su retorno inexorable con su efecto centralizador, para apaciguar la tensión.

12 - Les Triolets (Los Tresillos) - probable alusión al ritmo de subdivisión ternaria omnipresente en la pieza. Su carácter recuerda al de L’Indifférente.

13 - Les Sauvages (Los Salvajes) - salida de la Danse des Deux Indiens de la Louisiane (Danza de dos Indios de Louisiana)  escrita por Rameau para el Théâtre de la Foire en 1725 ; luego se transformó en pieza para clave y más tarde en la Danse du Calumet de la Paix (Danza de la Pipa de la Paz) de Les Indes Galantes (Las Indias Galantes). Esta melodía gozó de una enorme popularidad en la época.

14 - L’Enharmonique (La Enarmónica) -  Rameau introduce un material temático en el cual explota el cambio armónica del que habla menudamente en el prefacio de este libro :  la diesis enharmonica o cuarto de tono entre el semitono diatónico (SI-DO) y el semitono cromático (SI-SI#), que traslada igualmente al terreno de la modulación. La interpretación de Michel Kiener reproduce con una precisión irreprochable el efecto psicológico de las enarmonías pretendido por Rameau, tal cual lo exige en el prefacio, donde pide suavizar el toque y retener cada vez más los « Coulez (notas de relleno de intervalos por grado conjunto ; también se refiere al flujo entre las notas) a medida que uno se acerca al elemento cautivante, donde  debe detenerse un momento », tal como lo indica el calderón en el compás 12 de la reprise (ritornello).

15 - L’Egyptienne (La Egipcia) -  pieza que describe la impresión de Rameau al ver bailar a una gitana. Al igual de las Egipcias en el teatro de Molière, ésta no tiene nada de oriental, sino que se trata, como siempre, de una gitana.

16 - La Dauphine (La Delfina) - veinte años después de la publicación de su tercer libro para clave, Rameau se vio compelido a escribir una pieza ligera con motivo de la boda del Delfín con Maria Josepha de Sajonia en 1747.  Esta pieza, pobre en inspiración, cobra interés sólo por la virtuosidad con que Rameau la trata. Fue conservada por Decroix y luego entregada por sus herederos a la Biblioteca Nacional (París), donde permaneció ignorada hasta ser publicada por primera vez por Camile Saint Saëns en 1895.

Hacia 1760, tanto la música para clave de Rameau como sus óperas comenzaban a caer en el olvido. Cuando Chabanon pronunció el elogio de Rameau en 1765, un año después de su muerte, ya casi no se interpretaba. Chabanon deploraba esta injusticia y alababa las virtudes de la música de Rameau que, según él, combinaba con un encanto cautivante dos cualidades raramente encontradas : « canto » y « ejecución » ( melodía y virtuosidad)…

Selección a partir del texto integral de Jorge Cova.

 

 

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